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Historia de la osteopatía
La osteopatía fue desarrollada por el médico norteamericano Andrew Taylor Still (1828-1917), quien dedicó gran parte de su vida al estudio de la anatomía y la fisiología humanas.
El año 1874 se considera el inicio oficial de la osteopatía, momento en el que Still comenzó a formular los principios que darían lugar a una nueva forma de entender la salud y la enfermedad.
A principios del siglo XX, John Martin Littlejohn introdujo la osteopatía en el Reino Unido, contribuyendo de forma decisiva a su expansión por Europa. Posteriormente, diferentes escuelas y autores ampliaron los conocimientos osteopáticos incorporando aportaciones procedentes de la biomecánica, la neurología, la fisiología y las ciencias de la salud.
Durante las últimas décadas, la osteopatía ha evolucionado hacia una práctica cada vez más integrada con la investigación científica, el razonamiento clínico y la práctica basada en la evidencia.
Conceptos como las neurociencias, los factores contextuales, las expectativas, el comportamiento, el estrés, la regulación neurovegetativa, el embodiment o el cerebro predictivo forman parte de la reflexión clínica contemporánea.
La osteopatía en Europa
Actualmente, diversos países europeos reconocen y regulan la osteopatía como una profesión sanitaria con competencias propias. Organizaciones como Osteopathy Europe trabajan para armonizar los estándares de calidad, formación, investigación y práctica clínica a nivel europeo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 2010 el documento Benchmarks for Training in Osteopathy, que continúa siendo una referencia internacional para el desarrollo de la profesión. Posteriormente, la publicación de la Norma Europea UNE-EN 16686 sobre asistencia sanitaria osteopática supuso un importante paso hacia la definición de criterios comunes de formación, competencias profesionales, práctica clínica, seguridad y ética profesional en Europa.
En España, a pesar de la existencia de formaciones universitarias y de posgrado, la osteopatía todavía no dispone de un reconocimiento legal específico como profesión sanitaria independiente. No obstante, organizaciones profesionales como el Registro de Osteópatas de España (ROE) y la Federación de Osteópatas de España (FOE) han desempeñado un papel fundamental en la promoción de estándares de calidad, formación y desarrollo profesional alineados con las recomendaciones de la OMS y los criterios europeos.
Gracias al trabajo conjunto de estas organizaciones y de numerosos profesionales, la osteopatía continúa avanzando hacia una mayor integración con las ciencias de la salud, la investigación científica y los estándares europeos de calidad asistencial.




